La fotografía publicitaria consiste en ser testigo, en mostrar un producto tal y como es. Puede ser dividida en dos categorías: la primera es la del producto anunciado o en la envoltura; y la segunda la del producto que visualmente no es atractivo, promocionando sus beneficios y no su atractivo como en la anterior.
La meta de la fotografía publicitaria es enfatizar las características físicas del producto, servicio o persona que se promocione, con la intención de ilustrar una idea y ser usado en publicidad.